SALUDO AL SOL


  

El Saludo al Sol o Surya Namaskar es una excelente práctica en sí misma, puesto que calienta y flexibiliza todo el cuerpo. Es una secuencia de posturas encadenadas, que se practican sincronizando los movimientos con la respiración (vinyasa).
Como la mente sigue a la respiración, alcanza un elevado nivel de paz mental, un flujo meditativo, una corriente de serenidad, centro y gozo interior. Estos movimientos requieren energía y ayudan a producir calor interno, el fuego (agni) purificador. Surya Namaskar ejercita todos los músculos y le da flexibilidad a la columna vertebral, ejecutada con la actitud adecuada ayuda a crear una atmósfera mental sáttvica o pura, que centra la mente en el presente.

Para los Hindus el Sol es símbolo de salud e inmortalidad. Antiguamente según la tradición, se realizaba al amanecer de cara al sol naciente, con una actitud devocional y se repetía 108 veces.

Beneficios:
Tonifica, estimula y rejuvenece todos los músculos y nervios del cuerpo, los estira vigorosamente y los revitaliza. Su práctica dota de flexibilidad a las articulaciones de las piernas y favorece el riego sanguíneo. Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo tonificando todos los órganos internos. Elimina la tensión, induciendo a la calma y la relajación.

Ásanas.
Son las distintas ‘posturas’ que tienen como objetivo actuar sobre el cuerpo y la mente. Actúan por resonancia desde determinados centros energéticos (chakras) situados a lo largo de la columna vertebral. Las claves de su práctica son la lentitud de movimientos (a la hora de hacer y deshacer), la fase estática (o de mantenimiento de la misma), la respiración lenta, consciente y dirigida, y la atención mental en estado de alerta y receptivo a lo que está sucediendo.
El Yoga Sütra de Patañjali, dice:

sthira sukham āsanam
prayatna śaithilya ananta samāpattibhyām
tataḥ dvandvāḥ anabhighātaḥ
Yoga sūtra II.46-48

Una traducción podría ser:
«Āsana debe ser firme y confortable / el esfuerzo se vuelve no esfuerzo y se alcanza lo eterno / entonces las dualidades cesan».
Ejecutada correctamente, la postura estabiliza no solo el cuerpo sino la mente, trayendo al practicante al momento presente, libre de la preocupación por el pasado o el futuro. Los ásanas proporcionan un físico fuerte y elástico, pero su efectividad radica en la capacidad para domar la mente mediante la disciplina. El yogui presta atención a la mente que acompaña a la acción durante la postura. Es un proceso de sensibilización gradual durante el cual la conciencia debe empapar cada miembro, órgano y tejido. Sólo volcado completamente en la ejecución de un āsana la mente se tranquiliza y «las dualidades cesan».

Efectos de las posturas:
Posturas de pie promueven estabilidad emocional y fuerza.
Las flexiones hacia delante son calmantes, sirven para tratar la ansiedad.
Las extensiones son antidepresivas y levantan el ánimo.
Las inversiones aumentan la energía y promueven ecuanimidad y una sensación de bienestar.

PARA TENER EN CUENTA SOBRE LAS CLASES

En San Telmo Yoga optamos por un sistema libre de asistencias, quiere decir que cada alumno puede presentarse a tomar clases sin reserva previa, lo mismo si cambian o alternan sus horarios o necesitan recuperar clases (siempre dentro de los 30 días). Esto implica que nunca sabemos cuantos alumnos concurrirán a las mismas. Por eso recomendamos asistir 10 minutos antes. Si remotamente la sala se llenara, aquellos que lleguen tarde o sobre la hora quedarán fuera de clase. Pudiendo recuperar cualquier otro día. Agradecemos la comprensión. Toda la información está detallada en la web. Si te quedan dudas: info@santelmoyoga.com