TALLERES

SABADO 1º DE OCTUBRE CLASE ESPECIAL: 
YOGA RESTAURATIVO + YOGA NIDRA.

La clase especial: 
Hacia una práctica regeneradora y meditativa.

En una práctica de yoga restaurativo trabajamos con elementos, (mantas, bloques, bolsters) para favorecer un proceso de relajación y de soltar durante las posturas. Éstas se realizan sobre el suelo y las hacemos con el mínimo esfuerzo muscular otorgándole al cuerpo la oportunidad de abrir, suavizar y dejar ir tensiones sin mucha inversión de energía. Cada postura es como una meditación corta de 5 minutos la cual además de relajar el cuerpo físico actúa como calmante para el sistema nervioso. El resultado es el cultivo de una práctica más meditativa.

En nuestra práctica regular de yoga el discernimiento es siempre necesario, es bueno identificar que necesitamos según nuestro estado. A veces la quietud es útil, a veces conviene más el dinamismo y otra veces tal vez no practicar. 

Clase especial apta para principiantes. 
Tanto para los alumnos de San Telmo Yoga como para alumnos externos.
Cupos limitados. Solo x mail a info@santelmoyoga.com  Agradecemos la puntualidad. 

Dado que hay cupos limitados, te agradecemos el compromiso a la hora de confirmar asistencia, así todo aquel que sienta participar puede hacerlo. 

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SÁBADO 15 DE OCTUBRE TALLER DE MEDITACIÓN:
PRANAYAMAS, ARMONIZACIN DE CHAKRAS + YOGA NIDR

El taller:
A través de diferentes prácticas milenarias como los pranayamas, la armonización de chakras y el yoga nidra los sentidos se interiorizan, nos alejamos de la experiencia extrasensorial y así nos sumergimos en una profunda relajación embarcándonos hacia el vasto camino de la meditación.  
"YOGA CHITTA VRITTI NIRODAH" Yoga es el cese de las fluctuaciones de la mente.

Recomendamos leer Los 8 Pasos del Yoga Según Patanjali. 

Taller de Meditación apto para principiantes. 
Tanto para los alumnos de San Telmo Yoga como para alumnos externos.
Cupos limitados. Solo x mail a info@santelmoyoga.com  Agradecemos la puntualidad. 
Dado que hay cupos limitados, te agradecemos el compromiso a la hora de confirmar asistencia, así todo aquel que sienta participar puede hacerlo. 

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Qué es la MEDITACION?
Meditación es concentración. 
Es centrarse en el momento presente. Estar libres de la ansiedad que produce vivir en el futuro y la depresión que genera quedarse en el pasado. Es desapegarse. Estar concientes. SER seres concientes.
Estar AQUÍ Y AHORA con todo su ser. Eso es meditación.

Consejos para comenzar a Meditar.

Postura de Meditación
Cuerpo: Nos sentamos en una postura cómoda. Estamos relajados tanto física como mentalmente. Es importante que la espalda esté erguida pero no rígida, de tal manera que el aire pueda fluir naturalmente hacia adentro cuando inhalamos y hacia fuera cuando exhalamos. Es aconsejable mantener los ojos cerrados y las manos se pueden relajar. Respiramos normalmente. No modificamos, ni alteramos el flujo natural de la respiración.

Mente: Cuando practicamos meditación tratamos de estar concientes de lo que ocurre en el momento presente. Esta es una meditación de observación de todo aquello que ocurre en el momento presente y no alteramos lo que ocurre en el momento presente; simplemente lo observamos con atención.

Seis Puertas Sensoriales: La mente tiene la naturaleza de estar continuamente inclinándose hacia los objetos, estímulos e información que recibe, aunque también vuelve a su estado natural que es el silencio.
Existen seis puertas sensoriales. la puerta de la vista, la puerta del oído, la puerta del olfato, la puerta del gusto, la puerta del tacto y la puerta de la mente. Así, estamos recibiendo estímulos e información a partir de estas puertas sensoriales y la mente se inclina hacia lo que recibe a través de ellas. Cuando estamos meditando sentados y tenemos los ojos cerrados lo que vamos a experimentar son objetos percibidos principalmente a través de la puerta de la mente y a través de la puerta del tacto; aunque también podemos experimentar algún sonido o algún olor.

Objetos de Meditación. Objeto Primario o Base.
Respiración: Enfocamos nuestra atención en la entrada de las fosas nasales. En esa zona donde podemos observar la entrada y la salida del aire. Así, cuando el aire entra por las fosas nasales produce una sensación de contacto o de fricción y esa sensación puede ser detectada si colocamos nuestra conciencia en ese lugar por donde está fluyendo el aire hacia dentro; y lo mismo cuando el aire sale, cuando exhalamos, también observamos la salida del aire. Se dice que la mente es como un portero que está a la entrada de un edificio observando a la gente que entra y sale. De la misma manera, la mente está focalizada en la entrada de las fosas nasales, en la parte superior del labio, donde puede observar el flujo de la respiración, la entrada, la inhalación; y la salida, la exhalación del aire. Hay algunas personas que tienen dificultad en observar la respiración en la entrada de las fosas nasales. En estos casos se puede recomendar observar los movimientos de expansión y contracción del abdomen.
Si colocamos nuestra mente en el abdomen vamos a observar que cuando inhalamos el abdomen se expande y cuando exhalamos el abdomen se contrae.
Cualquiera de estas dos formas, en las fosas nasales o en el abdomen, puede ser tomada como objeto primario u objeto base de meditación. A veces, también se denomina el objeto casa: así como nosotros regresamos siempre a nuestra casa después de hacer las actividades, uno va al trabajo o al supermercado pero siempre regresa a su casa. De la misma manera, podemos observar la actividad mental, sensorial y/o los estímulos exteriores pero siempre regresamos a la percepción de la respiración.

Sensaciones Sutiles: Otro tipo de objetos que podemos experimentar como objeto base son sensaciones sutiles en algunas zonas o en todo el cuerpo. Por ejemplo, la sensación de vida que hay en las palmas de las manos. Somos concientes de esas sensaciones. Incluso, si las observamos en todo el cuerpo podemos sentirlas desde la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza; barriendo desde arriba hacia abajo y luego en sentido contrario, como un escáner que capta todo a su paso. Pero tratamos de no quedar atrapados en esa única observación, de tal forma que podamos seguir abiertos a percibir lo que llega a nuestra mente a través de las otras puertas sensoriales.

Objetos Secundarios.
Cuerpo: Un tipo de objetos que los meditadores normalmente encuentran cuando están meditando sentados son sensaciones en el cuerpo. Algo común en la práctica de la meditación, son las sensaciones de dolor, entumecimiento o rigidez. Si esto nos ocurre en el momento presente, colocamos nuestra mente en el lugar donde surge la sensación, somos conscientes de ello, lo observamos pero manteniendo parte de nuestra conciencia en el objeto base. También, podemos experimentar sensaciones de picor en el cuerpo. Si este es el caso en el momento presente, somos conscientes de ello, lo observamos y tratamos de percibirlo sin perder la atención a nuestro centro.
Si esta sensación no desaparece y se intensifica, y necesitamos rascarnos. Seamos primero conscientes de la intención de rascarnos. Cuando movemos la mano somos concientes del movimiento. Cuando la mano toca el lugar, lo observamos, y cuando nos rascamos somos concientes de ello. Después, movemos nuevamente el brazo y la mano siendo concientes del movimiento. A veces, cuando estamos meditando sentados podemos escuchar algún sonido o un ruido. Si este es el caso en el momento presente, colocamos nuestra mente en el oído. Lo observamos, somos concientes de él pero manteniendo parte de nuestra conciencia en la respiración.

Mente: Si estamos en el objeto base observando la respiración, la inhalación y la exhalación, y en el momento presente surge un objeto mental, por ejemplo, un pensamiento. Vemos el pensamiento sólo como un pensamiento y no como algo completamente real. En ese momento tratamos de ser concientes de ese pensamiento. Lo observamos y cuando el pensamiento desaparece regresamos a la respiración.
Si cuando estamos observando la respiración nos llega algún recuerdo, entonces esto se convierte en objeto de meditación. Somos concientes de ello, lo observamos y cuando el recuerdo desaparece regresamos a la respiración. Si pensamos acerca del futuro, en ese momento tratamos de ser concientes de ello, lo observamos y luego regresamos a la respiración. A veces tenemos imágenes mentales, algo se nos aparece en la mente. Si esto ocurre seamos concientes de ello en ese momento. Lo observamos y cuando esta imagen desaparece regresamos a la respiración. Otras veces, conversamos con alguien en nuestra mente o con nosotros mismos. Si esto ocurre en el momento presente, seamos concientes de ello. Lo observamos y cuando desaparece regresamos de nuevo al objeto base.
Muchas veces, reflexionamos o analizamos. Si esto ocurre en el momento presente, seamos concientes de cada una de estas actividades. A veces, experimentamos emociones, estados mentales que pueden ser agradables o desagradables. Si este el caso en el momento presente, también debemos hacer de estos objetos parte de nuestra meditación. En ocasiones, podemos tener expectativas. Las personas que meditan a veces quieren obtener algo por medio de la meditación. Los meditadores quieren obtener paz, tranquilidad, menos estrés. Es una forma sutil de deseo o apego. Entonces, si detectamos que en nuestra mente existe algún tipo de expectativa o aspiración seamos concientes de la misma en el momento presente, la observamos con atención y cuando estas desaparecen regresamos a la respiración.

Es Importante:
Cuando practicamos meditación, no rechazar nada de lo que surge en el momento presente. No tratamos de quitar de nuestra mente aquellas cosas o experiencias desagradables o que no nos gustan. No reprimimos, no rechazamos, ni forzamos.
Aceptamos los objetos sensoriales o mentales cuando surgen, ya sean agradables o desagradables, los observamos, dejamos que sigan su curso natural y cuando desaparecen regresamos al objeto primario o base.
Es importante, no identificarnos con las sensaciones corporales o mentales. Tratamos de observarlas tal como son y en la medida en que desaparezcan regresamos al objeto primario. También, observar la tendencia enjuiciadora de la mente, sobre uno mismo o sobre los demás, tanto en aspectos positivos como negativos. Observa esa tendencia inquisidora y déjala ir, suéltala.
Es importante, observar cualquier objeto que sea prominente en el momento presente. Así cualquier objeto que destaca, ya sea un objeto sutil o denso, agradable o desagradable, es objeto de meditación. Si en un momento observamos varios objetos, vamos a tomar el más prominente. Si no sabemos cual es, tomaremos cualquiera de ellos. Así, es importante que en un instante determinado haya sólo un objeto de atención
Es importante, cuando practicamos meditación, que nuestras observaciones sean precisas, momento a momento, y que no haya brechas o lagunas entre los instantes de atención.
La atención es el factor o la facultad mental que protege nuestra mente. En la medida en que tengamos esa continuidad en la atención nuestra mente va a estar limpia de negatividad.

Es Fundamental:
En la meditación, lo fundamental es cultivar la atención a lo que surge en el momento presente, desarrollando la capacidad de estar concientes y no estar continuamente observando la respiración o el objeto base.
Es fundamental permanecer presente durante la práctica. Cada vez que te des cuenta de que la atención se ha dispersado, de que la atención no está en el aquí y ahora, muy tranquilamente, sin juicios, vuelves a focalizar la atención en la práctica.
Es fundamental proceder de forma habitual. No te quedes sólo en la comprensión intelectual. Te será difícil aplicar la Plena Conciencia en tu vida diaria si no dedicas un tiempo razonable a la práctica formal. Cuando surgen los objetos secundarios en el momento presente (ya sean sensaciones corporales, sonidos, objetos visuales o mentales como pensamientos, emociones) somos concientes de ellos. Dirigimos nuestra atención a cada uno y los hacemos parte de nuestra meditación.
Si tenemos atención, entonces estamos practicando correctamente. Por lo tanto, no nos sintamos preocupados si la mente tiene distracciones, como por ejemplo, pensamientos. Si tenemos distracciones simplemente vamos a practicar meditación con las mismas haciendo de estos pensamientos parte de la meditación, y los vamos a observar con atención.
Si hay atención estamos meditando de forma correcta y nuestra mente va a experimentar los primeros beneficios de la práctica que son tranquilidad y paz mental.